El Economista
La economía de España se ha convertido en el motor de Europa. No solo a nivel de crecimiento de PIB, también en creación de empleo. JP Morgan publicaba hace pocos días un gráfico que mostraba que, sin España, el crecimiento del empleo en Europa en los últimos años quedaba bastante deslucido. Con estos datos, ¿qué puede salir mal? En principio, España seguirá expandiéndose con intensidad relativa y el buen momento 'macro' continuará, pero bajo este escenario base (el más probable) están empezando a emerger ciertas señales que generan alguna duda. Parece que algo se ha roto en la economía de España. El fuerte crecimiento ha empezado a generar ciertas tensiones (precios, balanza de pagos...) que en el medio plazo pueden suponer una seria amenaza. Nadie habla de una recesión inminente, pero quizá sí habría que vigilar algunos indicadores que están empezando a recordar (todavía levemente) a los que nos llevaron a la peor crisis de este siglo.
La presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), Cristina Herrero, se ha mostrado este lunes en desacuerdo con el objetivo de déficit para 2026-28 aprobado en el reciente Consejo de Política Fiscal y Financiera para todas las comunidades autónomas. A juicio de la institución, este objetivo debería "diferenciado", es decir, tener en cuenta la situación de cada autonomía. Si una necesita tener más déficit, ha de tenerlo como es el caso de la Comunidad Valenciana, ha admitido Herrero, pero, en general, "casi todas deben tender al equilibrio presupuestario". Con el objetivo común del 0,1% del PIB "tendrán más gasto".
El Ministerio de Trabajo y Economía Social retoma este martes la mesa de negociación en la que está buscando el acuerdo con sindicatos y patronal para ampliar el permiso retribuido por fallecimiento hasta 10 días y crear uno nuevo de hasta 15 días por cuidados paliativos. De momento, la primera cita mantenida a principios de mes no dio frutos ante la negativa de CEOE y Cepyme, que señalaron que los empresarios no pueden asumir el coste de la ampliación del permiso.
PharmaMar ha logrado su primera autorización en un país europeo de una terapia combinada para el tratamiento en primera línea del cáncer de pulmón de célula pequeña en estadio avanzado (CPCP), un cáncer agresivo y de rápido crecimiento con opciones terapéuticas limitadas, según ha informado este lunes la farmacéutica a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
La economía de España es la que más crece de toda la Unión Europea (solo por detrás de Polonia) y la que más empleo crea de todo el bloque comunitario con mucha diferencia. La fuerte expansión del sector servicios (turismo y hostelería, sobre todo) ha generado esta dinámica que impresiona a aquellos que solo tienen ojos para las grandes métricas (PIB o empleo). Sin embargo, detrás de estas portentosas cifras se encuentra un país fracturado que sigue presentando los problemas de siempre, con una burocracia y sistema fiscal que hace muy difícil emprender con éxito, una educación mediocre, en el mejor de los casos, y una productividad que no avanza. Las piedras que siempre se topan en el camino de la economía española hacia la convergencia siguen así. La diferencia es que con la 'marea alta' de turismo y servicios, esas piedras no ven, pero lo cierto es que siguen ahí.
El cuadro económico general de Alemania ya no es un secreto para nadie. La economía más grande de Europa lleva cinco años congelada como un témpano. Su históricamente poderosa industria languidece ante debilidades internas y realidades externas como la feroz competencia de China, la energía más cara (hasta siempre, Rusia) y ahora el azote comercial de EEUU. Este 'nuevo mundo' ha resquebrajado por la mitad al exitoso durante décadas modelo alemán de exportaciones de alto valor añadido (quién no piensa en los coches). El resultado ha sido una parálisis que ha pillado a los políticos a contrapié y de la que ahora se quiere salir a galopadas. De la noche a la mañana se quiere quitar el fuertemente atado precinto de la austeridad y eso siembra el camino de dudas más allá de los intentos de Berlín por mostrar determinación o añadir ceros a la inversión. El desánimo se ha instalado entra la sociedad y se ha reflejado en un mercado laboral que hace pocos meses atravesaba un dolorosa línea roja: diez años después se volvía a sobrepasar la cifra de tres millones de parados. Sin embargo, por debajo de este relato general, se está sustanciando una profunda transformación de la economía germana que a veces escapa del rádar. Un dato muy concreto del citado mercado laboral lo pone de manifiesto.







