El Gobierno y los sindicatos firman hoy un nuevo Acuerdo Marco para una Administración del Siglo XXI (2026-2028) tras seis reuniones marcadas por el alza salarial y mejora de las condiciones de los empleados públicos. Finalmente, el pacto certifica un incremento en las nóminas del 11,4% (con el efecto desplazamiento) hasta el año 2028, que deja salarios fijos de entre 10.286 (Agrupación Profesional E de funcionarios) y 36.351 euros (Grupo 1 del personal laboral).
El Economista
A la hora de empezar a invertir lo más importante es planificar qué cantidad de dinero vamos a utilizar y dónde vamos a destinar ese capital: letras del tesoro, criptomonedas, mercado inmobiliario... Hay tantas posibilidades que resultan abrumadoras. Además, teniendo en cuenta que el sueldo más frecuente supera tímidamente al Salario Mínimo Interprofesional (SMI), podríamos pensar que las nóminas más humildes no pueden invertir, pero lo cierto es que "no es imprescindible contar con grandes sumas para comenzar".
En el mercado de renta fija, los inversores se agolpan para tratar de encontrar los activos que ofrecen las mayores rentabilidades con el menor riesgo posible. El riesgo, en este caso, es el de que un país o una empresa incurra en un impago y no pueda devolver el dinero que se le ha prestado, o de que su situación económica empeore y el precio del bono caiga. Así, la tarea de un buen inversor es tratar de encontrar, en ese juego de valor relativo, esos activos que el mercado no está valorando bien, porque ofrecen una rentabilidad más alta que otros activos, a pesar de que el riesgo sea similar. En los últimos años los mercados emergentes están levantando la cabeza en este sentido, tanto en deuda corporativa, como en soberana, con unos bonos que pagan mucho más que los de los desarrollados, a pesar de las señales que apuntan a que el riesgo cada vez es menor frente a estos últimos.
Función Pública llega, tras seis reuniones, a un acuerdo con Csif y UGT a falta de que CCOO se pronuncie mañana sobre si apoya o no las cifras propuestas para subir el salario a los trabajadores públicos. La última propuesta del Gobierno, y avalada por los sindicatos, ofrece un alza del 2,5% para 2025, 1,5% para 2026 y al que se le añade un 0,5% variable siempre y cuando el IPC sea igual o superior al 1,5% y que se pagaría en el primer trimestre de 2027 con efecto retroactivo; 4,5% para 2027 -el 0,5% variable de 2026 se detrae del 5% que se había propuesto para este ejercicio- y 2% para 2028. Se trata de unas cifras que han sido acordadas esta tarde en una reunión junto a los sindicatos tras varias semanas de negociación en las que aceptaron que el incremento salarial total para los cuatro años fuera del 11% -del 11,45% si se tiene en cuenta el efecto desplazamiento-; y cuyo acuerdo será firmado mañana junto al ministro Óscar López.
El Salario Mínimo Interprofesional (SMI) está situado en 1.184 euros al mes en 14 pagas desde el mes de febrero y los sindicatos ya han hecho públicas sus demandas para la negociación de la subida de 2026. CCOO y UGT reclaman elevarlo un 7,5%, hasta los 1.273 euros brutos al mes en 14 pagas. Una propuesta que aumentaría en 1.750 euros al año el coste mínimo de contratar para las empresas, como resultado de sumar la mejora de este sueldo y el alza de las cotizaciones.







